UN-DIA-EN-LA-REALIDAD(una parte de tantas por contar)


5-4-08

Hoy decidí no ilustrarme entre las blancas paredes frías, ni bajo los sobacos de las estatuas griegas o los decorados de mármol que un día de éstos le caerán a algún académico. No. Hoy decidí adentrarme en eso que considero la verdadera fuente de tantisimo conocimiento que se exprime desde lo más profundo, se exprime desde las manos que trabajan y de quienes realmente se ganan la vida así: ganándosela.
Empecé con la siempre necesaria visita al mercado, las flores, las hierbas, tazas de lata, caballos de palo, miradas cansadas, algunas fuertes y vibrantes, manos siempre moviéndose, mujeres y hombres siempre moviéndose, cuerdas vocales que no se detienen y chillidos, silbidos por todas partes, olor a café, a casado y un buen pescado empanizado.
No sé cómo unir tanto que vi, tanto que sentí, que hablé y conocí. Cada detalle me asombra siempre, el mecate que hace subir y bajar la sopa, los frijoles de aquel y la ´´sustancia´´ de la otra. La soldadura que felicitaba un trabajador a su colega, era la estructura sobre la hierva que le mataba las piedras y en broma -hasta la vesícula le desaparecía- dijo el vendedor. Todo me maravilla, y yo trato de colarme, pregunto, me admiro y vuelvo a preguntar. ¿La crema? ''Aquí la hacemos'', luego silencio. Entiendo que no hay detalles, es de tomar y no preguntar.
El enyucado me supo como si me fuera a morir y fuera el último. Terminé y seguí paseándome. Salí y me senté frente a tiendas Simón. Veía el trabajo afanoso del señor limpia-botas, saqué mi lapicero y mi papel. Comencé a dibujar y por supuesto a hablar. Tiene 20 años de trabajar en eso, cobra barato: 600, pero dice que con eso le basta para mantener a los 4 hijos que tiene. Me contó que una vez fue víctima de esa gente estúpida que llega a tomar fotos desde lejos, sin hablar y que creen ser los más sensibles y los más ´´carga´´ sólo porque logran una ´´buena foto´´ sin sentido, claro. Uno de tantos fue betún Nugget que sacó y lucró con sus fotos, ahora en un banco también dan almanaques donde sale él.
(Hasta este punto hay mas qué contar sobre aquello, pero será luego) Me moví hacia el frente de la Lehman, donde está un viejo amigo: José que pinta con tiza oleosa sobre gamuza, tiene a los gringos medidos y nunca tiene maskin, me deja cuidando las "obras" de tanto en tanto, o porque se quedó sin gamuza y me deja muy claro que si alguien llega son 2.500, por aquello. Se vino muy joven desde Talamanca y eso explica los motivos de sus pinturas, fue barbero, zapatero y dejó desde ya hace mucho el alcohol para dedicarse a las pinturas.
Aquí debo mencionar que en San José existe un gremio muy particular de artistas de la calle, entre todos se ayudan y se aconsejan. Poco a poco he podido entender, colarme y compartir con mis humildes aportes y ellos con los suyos. Román compró un libro de perspectiva y de cómo sombrear, y me enseñó lo que pudo aprender. Dibuja frente al Balmoral y de vez en cuando frente a la Soledad por lo que me contó.
Entre tanto y mi emoción de estar ahí; quienes vendían atrás, trabajadoras y trabajadores mayormente nicaraguenses levantaron y recogieron como relámpago todo sobre el bulevar mientras gritaban su clave [hojas, hojas!]: La Policía Municipal se acercaba. Le pregunté a un vendedor joven, a lo mejor de mi edad y me contó que si los agarran les quitan todo y lo devuelven en un mes, con mucha suerte, si no es que se lo reparten todo los tombos. Mis amigos artistas no se movieron, ni se inmutaron. Seguí viendo cómo trazaban, cómo dibujaban, con la práctica que sólo se puede atesorar estando ahí, en la realidad, conociendo y aprendiendo no dentro de paredes blanquísimas y estatuas centenarias de perfiles europeos, de historias tan ajenas que sólo pueden entrar en las cabezas de los académicos; sino en el escenario de lo que es cierto y nunca visto, de las manos que nunca lo tienen todo. Eso es lo que me gusta, estar, ser uno más y no sentirme extranjero, reír, escuchar historias y tomarme un café con empanada de pollo junto a José en la tarde, cuando pasa la señora del café, aunque no me guste el café...

2 comentarios:

yad dijo...

Esa! rebelión, no son palabras, sino el modo con q decidis mirar al mundo, cuando decidis verlo por tus medios y con tu consciente, pero el tuyo propio...
El mundo está lleno de personas quienes desde su infancia jamás han entrado por una puerta abierta con la mente abierta. Lastimosamente unos son ciegos y entran en un grupo organizado q no es mas q un timo y una muleta para mentes débiles que necesitan sentir fuerza por formar parte de un gran grupo, y no precisamente al de Criterio propio.

ViviSol dijo...

Me gusta, y muchisimo.