30110
Por ahí el cuento más viejo que nos han vendido:
Si no vota, luego no se queje.Entonces, ¿si voto y me quejo mi queja será legítima? ¿servirá?. De quejas "legítimas" se llena el culo el sistema; las quejas entran como quejas y salen como gritos institucionalizados. Los paquetes rebotados del correo.
Si no voto y me quejo, igual. Mis quejas serán aún menos legítimas para quienes nos venden el cuento, y las luchas del pasado para que hoy podamos "elegir" y bla bla, y los fantasmas nostálgicos y toda su descendencia. Que la democracia se debilita -dicen-.
Si yo no voto es porque nunca he creído que pueda ser representado por ningún pelele en el poder, la organización y la representación se logra fuera de las urnas, porque si no se convertirá en la institucionalización de los grupos de oposición 2.o. El aquí y ahora, el momento político estúpido que pasamos, el creer que podemos seguir echando mano de los mecanismos obsoletos de participación popular, muertos al nacer. El seguir creyendo. Y este puto país que sigue igual, pensando igual.
El juego de no querer seguir jugando a muchos no les conviene. Votar es un primor, el negocio de las elecciones lo merece, los puestos políticos como pan caliente, los partidos oficiales y los que se oponen comiendo del mismo plato.
Hay que sacar las luchas de las urnas, a menos que convenga que sean consumidas, mordisqueadas y olvidadas.
Democracia le llaman a esa mordaza.
NOTA: por ahi me mandaron un correo haciendo "reflexionar" sobre la
importancia de votar, saco uno de los muchos enlaces que venían para ejemplificar que con discursos como
ésos, mejor apague-y-vamonos...