11-6-08


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ASI-SE-OLVIDA-UN-DIA


9-6-08

Pasó el día ocho como pasa cualquier cosa. Como ves pasar una mosca desde una ventana y no te da mayor asombro. Como seguir con la vista a esa desdichada rama que cayó en el curso de un riachuelo sin gracia y se mueve tan poco interesante que le quitás la vista al rato. Es más, ni siquiera recordé este día, simplemente me limité a vivir como todos los demás e inconcientemente estaba ya curado sin saberlo. Mi mente se ha escapado de aquello entre noches de filosofía incongruente, de conversaciones felinas y risas que parecen infinitas. Simplemente reímos y ella no sabe cuánto y cómo está curando la herida que dejó de sangrar desde hace mucho, pero que seguía doliendo y se parecía a esa gota insistente que se colaba por el techo y caía necia hasta golpearme una y otra vez en la frente; y más profundo. Me está curando por el solo hecho de reir sin asustarse de las incoherencias y de esta forma ejercitarme en el difícil arte de tener una maldita sonrisa en la boca sin saber el porqué y que desde hace bastante tiempo me negaba a experimentar.

Mis dedos están abandonando la tristeza con que pasaban las páginas. Sigue estando la ciudad gris de siempre, los carros alocados y el bullicio de la gente que golpea con su paso acelerado y estúpido. Yo camino en sentido contrario y me siento en alguna banca del parque entre letras y humo de cigarros ajenos. Garabateando entre pensamientos y trazos de tinta roja yo escribo todo esto y me alisto para levantarme y seguir caminando, la lluvia está a punto de caer... El tren no espera a nadie...

GRATZIAS!

7-6-08

¿Quién iba a pensarlo? Dejar a un lado este circo que se nutre de lo que se olvidó hace ya bastante tiempo. Colgar de una vez las máscaras ajenas en esos clavos puestos dejando once centímetros entre cada uno. Esa luz nueva me ilumina desde lejos y puede que sea el bus que me llevará de vuelta lejos de esta tierra maldita de hambre y de tristeza. Me encuentro tallando alguna puerta vieja, de esas en las que puedo saber de qué colores estuvo pintada antes de que yo llegara o antes de que yo naciera. Dejo mi nombre inscrito en ella y si alguien me busca, para entonces estaré bastante lejos, por fortuna.
Visitaré otros rumbos, hablandole a la gente que quiero y durmiendo a la hora que yo quiera. No tendré que pensar más en quedarte bien, de todas formas aunque me esforcé, mujer: ¡Nadie te queda bien!. Mirá, ahora puedo ensuciar mis zapatos y haré caso omiso a las narices arrugadas de gente bien vestida. Me pondré esas botas negras que nunca se pueden mezclar con el pantalón café y ¿sabés qué? A mi eso no me importa. Usaré también algunos pasajes de la biblia y con ellos el fuego y una que otra hierbita me sacarán esa espina que por buena y por sanita no te gustaba de mí. ¡Uy!. Puedo reclamar en los restaurantes el porqué botan los extremos del pan a la basura sin que tu cara se sonroje, y gritar tantas palabras que asustan a la gente.
Puedo comer los helados que te daban asco, ir al mercado a perderme y terminar comiendo algún casado con pescado. Pasearme por las calles tomando fotos, no le temo a los que asaltan jóvenes que andan patéticamente solos. A lo lejos se escucha un grito fuerte, un grito del pueblo; no te gustaba eso de ir a las manifestaciones y ahora nadie pondrá caras largas al saber que me meti, qué alegría esto de la indiferencia, ¿Te parece?. Puedo colarme entre la gente, escuchar como tocan la guitarra, como cantan a un ritmo sin igual a lo largo del bulevar. Puedo ser amigo de los que no se bañan. No bañarme un día de vez en cuando. Poder elegir si quiero o no llamar a alguien por teléfono, saludar amistades que me topo o devolverme si yo quiero, a las ocho. ¡Qué alegría, gracias sinceramente! ¡Mirá todo de lo que me estaba perdiendo. Ah y te deseo suerte con el que una noche me puso apodo, por aquello de que mi nombre parecía ser otro. ¿Quién iba a pensarlo?... Yo pasaré por los charcos y ensuciaré mis botas por horas y horas. ¡Sí señora! ¡Por horas y horas!

MASCARAS-Y-ESPEJOS


4-6-08

Me alegro de no tener eso que tapa las caras, y a lo mejor tapa otras máscaras y caras que no son caras, son simplemente más máscaras. Casi puedo ver como el pegamento te desfigura la cara. Quisiste ponerte una y lo hiciste desde antes; ahora no sabemos cuál sos, sos una máscara o a lo mejor dos. Los ojos no me miran directamente, preferís verme reflejado en los charcos o a través de las ventanas con esos vidrios rotos. Los ojos desorbitados no son los tuyos. Ya no puedo saber qué fuiste o qué sos ahora, diría que sos una máscara que poco a poco te desfigura el antiguo rostro.


Seguís creyendo en el reflejo tuyo a través de tantos espejos rotos. Crees que sos lo que podés ver en esos charcos que se distorsionan con el viento y las sonrisas son frías porque no quieren ser sonrisas sino llantos. Casi siento lástima, qué desperdicio poner tanto sobre tu cara, qué pena saber que ese pegamento te desfigura poco a poco, pero seguís sonriendole a un reflejo que no existe y las sombras que en este momento te hacen compañía ya veremos, si al final te siguen por todos tus caminos. Quienes no quisimos taparnos estaremos siempre ahí, hasta un día cualquiera en que decidamos mostrarnos los rostros sin necesidad de usar esos charcos como espejos y nos veamos entonces sin necesidad de reflejos.

En aquella tragedia de una tragedia

Debo decir que pensaba NO publicar esto por múltiples razones, pero al venir en el bus venía leyendo a Kerouac y bueno... un nosequé se metió en esta cabeza aturdida y me hizo pensar en: ¿Por qué no?... de todas formas no hay que restringir tanto que construye en un solo día lo que después me va a hacer subir o caer o caer y que claro, debe quedar plasmado aunque sea en una servilleta o en una pared... mejor.

29-5-08 > [29-5-07]

Tuve la necesidad de rescatar tantas citas que había separado de mis lecturas antiquísimas y bastante apropiadas para esas cosas que a uno se le ocurre escribir pero que aquí no he publicado al respecto. Eso que me interesa tanto, el diseño, los afiches, composiciones y el cómo utilizar los espacios. Y este texto no habla de esos escritos que admiro de grandes exponentes como Lazló Moholy-Nagy o Lassar Lissitzky, grandísimos e importantes personajes de las vanguardias, únicos en su tipo.
Este texto más bien aborda lo que implicó llegar a esa agenda vieja que había decidido olvidar entre papeles arrugados y percudidos por el grafito eterno del fondo del maletín, lápices sin punta y tajadores descompuestos que van quedando rezagados con un mínimo de posibilidad de ser usados nuevamente. En la tapa de la agenda, una calcomanía que me remite a los tiempos pre-referendum ´´VOTE NO TLC´´ bastante maltrecha por cierto; y por detrás algún dibujo mío que ya no se puede ver claramente.
Dudé al abrir ese libro de recuerdos, estaba consciente de todo lo que implicaba y de todo lo que iba a ver al pasar una a una las páginas de lo que ya no está, de lo que no existe y que no tiene ningún respaldo tangible de que todo eso sucedió ¡Es como mentir!.
Me voy a centrar en lo que pasó el 29 de mayo del 2007, porque fue ahí donde abrí al azar y me encontré con un martes muy agitado que recuerdo muy bien.
Supe del accidente que tuvo en el bus camino a la universidad, aun cuando yo estaba en mi casa y como quien se escapa de la cárcel o del manicomio o de la iglesia salí despavorido en busca de ella, en busca de tenerla y verla a salvo, esperando lo mejor. Llegué a la Universidad y ya no estaba, entré a la enfermería como quien está en su propia casa y no estaba. La habían llevado al Hospital. Tomé un taxi con prisa, y si me preguntan no sé de qué me hablaba el taxista ni recuerdo si me cobró de más.
Afuera de emergencias estaba ella, con ese gel extraño congelado en las manos y poniendolo con cuidado en su nariz golpeada, bastante asustada contándome de manera escueta lo que había pasado, aturdida y con la cara pálida. Una extraña sensación de taquicardia me invadió al saber que podía servirle de apoyo, como protegiéndola pese a que yo casi no podía sostenerme a causa del susto.
Luego de una espera no muy prolongada la llamaron y ella entró sola. A mi alrededor había gente que pasaba por situaciones similares, otras muy graves y las caras curiosas de cualquier sala de espera dominaban la escena. Lenguajes múltiples que se activan con miradas y con gestos. Gente que se habla aún sin conocerse porque los hechos los unen en una coincidencia que les inspira una camaradería particular.
Ella mientras tanto se hacía las radiografías fuera de mi vista, probablemente aun asustada al recordar el impacto imprudente que causó el conductor y el estado deplorable en que se encuentran aún hoy los buses de Heredia-Universidad. El horror por un momento se me coló por los sentidos ¡Le había pasado algo! Y poco a poco, afortunadamente el susto fue bajando de intensidad y nos dimos cuenta de que había sido algo superficial que no pasó de una leve hinchazón como demostraron las radiografías que aún conservo, porque eso es lo que son: fósiles de la memoria.
Su papá para ese momento ya la estaba esperando afuera y me llevaron cerca de la parada de mi bus, donde seguí mi camino a la universidad después de un buen susto que hoy recordé por andar retomando mis citas y mis apuntes. Hoy hace un año de eso y ¡cómo cambian las cosas! Si ella no lo recuerda y lee un día esto verá que yo sí lo recordé, pero qué mas da. ¡A quién le puede importar si lo recuerdo!.

RIENDO-EN-MI-PROPIA-CARA


[Recomiendo ejercer el no tan afanoso ejercicio
de cliquear sobre la imagen para verla mas grande]

Me permití subir esto como una manera de
reir de mi propio reflejo maldito. Qué vida más hijueputa! jajaja (risas)

~Se le agradece al compañero Regueyra

NU-N-KA


A VECES SOLO QUEDA REIR SIN CONTROL. QUÉ CINISMO!
Y ELLA NI PUEDE VERSE AHI, JUSTO AL BORDE DEL ABISMO.
ESPERO QUE SEA REAL, QUE NO SEA SIMPLEMENTE
UNO DE ESOS INTENTOS INUTILES POR ESCAPAR,
PASARÁ POR LOS BORDES FILOSOS DEL LABERINTO DONDE YO YA ESTUVE
Y DONDE TUVE QUE RASGAR MIS MANOS QUE ESTAN CICATRIZANDO.
MIS HUESOS EXPUESTOS, LOS MUSCULOS DESECHOS
Y LA SANGRE BROTANDO COMO RIOS DE TANTOS INVIERNOS.
LO RESISTO TODO CON TAL DE QUEMAR ESAS FOTOS
Y ESCONDER LOS RECUERDOS QUE ELLA ME INSPIRA.
ENTERRARLOS BAJO LA MIRADA SILENCIOSA DE UNA NOCHE
QUE ELIGIÓ QUEDARSE ASÍ, FRIA.
SIGAMOS ENTONCES RIENDO,
A VER A QUIÉN SE LE ACABA EL CAMINO PRIMERO.
ME OFREZCO DE MUY BUENA GANA,
TERMINEMOS CON ESTO DE UNA VEZ,
OBSERVEMOS COMO SE HERRUMBRA BAJO EL TIEMPO TODO RASTRO DE SIMPATÍA.
TE DEJO CON TU VIDA Y VOS,
VOS YA LO HABIAS HECHO CON LA MÍA.

UNA-SILUETA-DE-UN-VIERNES


23-4-08

Tenés suerte de no verme, me he logrado hacer casi transparente. No pasar de verte la espalda o situarme por azar justo donde tu vista choca con alguna columna, una rama; qué se yo, son cuestiones que de las que uno no se escapa, solamente pasan y qué culpa tengo de ver sólo una silueta tuya un viernes, en una fila que no esperaba toparme, en un día en el que estabas totalmente ajena a mis pensamientos y si, estabas totalmente ajena. Pero eso pasa.
Si el bus no hubiera quedado en esa presa, embotellamientos que se hacen eternos y se convierten en una especie de opio, de absenta que acompañados de anécdotas, cuentos y comentarios aburridos de gente desconocida te hacen volar, ir lejos y consumirte en todo lo que de otra forma jamás vendría a tu cabeza, a veces es para bien y pienso en cosas agradables y en auto-acertijos que sólo yo puedo entender, jugando conmigo mismo a no ser tocado por las sombras que se proyectan sobre mí, esas cosas que pienso que matan el tiempo y me alejan de todo.
Ella no dejó que terminara de contarlo, ya para este momento se había ido y yo me quedé hablando solo, no me molesta, siempre lo he hecho y a veces así lo prefiero. Puedo seguir con mis auto-acertijos y puedo hacer que alguna columna me haga pasar desapercibido, aún con ese frío de la tarde nublada y lluviosa lo conseguí, me uní a ese viaje de horas donde puedo hacerla aún mas ajena y donde puedo ir evitando una a una las sombras que pasan en un ciclo que parece no detenerse nunca. Ahora tiene la suerte de no verme y yo de hacerme transparente, aunque sería exagerar, soy más bien translúcido y ella finge no ver lo que queda.

LLU-V-IA

18-5-08

Me pasa cuando veo caer esos proyectiles que inundan y humedecen la tierra, mientras trato de adivinar desde dónde vienen, motivados por el sólo hecho de terminar cayendo y olvidarse a sí mismos ocultándose dispersos y derrotados donde ya no pueden seguir su curso, porque llega el impacto. Caen cientos de miles y mi vista quiere seguirlos a todos. Los veo contrastando el cielo que está oscuro y no cesan de precipitarse ante mi mirada estúpida de recuerdos divagantes y nostálgicos. Me pasa siempre que veo caer esos proyectiles que impregnan de nuevas fuerzas las grietas secas de lo que está en el olvido o de lo que quiso secarse con mano criminal y no se puede.
Suenan fuertemente contra el techo y recorren aquella ruta maldita que ellas no quieren recorrer. Las gotas se ensucian en su caída y bajan por canoas oxidadas; llegan a las tuberías de las casas y se encuentran con la mugre de lo humano, con residuos de lo salvaje y esas costras grasientas que representa el hambre de consumirse a ellos mismos y dejarse tirar poco a poco por los caños babosos. Podrían disfrutar estas gotas, si pudieran, de los fuertes impactos suicidas con que llegan al final, y que yo me deleito observar. El olor es indescriptible, gotas en enjambre cayendo fuertemente sobre la tierra desde alturas increíbles que yo casi no logro comprender. Eso es lo que pasa cuando veo caer las gotas que hacen la lluvia y pienso en tantas cosas, me hace recordar como si se tratara de un archivo de anécdotas lluviosas que se proyecta ininterrumpidamente en mi cabeza, son tantos recuerdos que mejor cierro la ventana y me pongo a dibujar... Y afuera sigue lloviendo, las escucho en el techo pero ahora entiendo, esas caen maldiciendo su caída infeliz

CREo-QUE-No-EXAGERo


18-4-08


´´When I look back on the past

it's a wonder i'm not yet extinct

all the mistakes and bad judgements i made

nearly pushed me to the brink

it doesn't pay to be too nice

it's the one thing i have learned

still, I made my fossil bed

now I toss and turn...´´

Esto no es como morir, sería exagerado. Como decir que la cicatriz que tengo en las dos manos no sana y que sigue sangrando con cada recuerdo filtrado silenciosamente en mis risas ausentes. Sería como decir que soy inmune a esos embates de lo que no pasa, a los golpes certeros de una indiferencia que te hace frakturar desde adentro y que no te duela. Tampoco puedo decir que es como sentir por primera y única vez esa famosísima bocanada final que nos pone a los pies de la muerte. No quiero ser exagerado ya lo dije; más bien puedo describirlo como haber perdido alguna parte y no por descuido, sino por amputación repentina de la que aún no me repongo.

Hay gente que realmente está muriendo, dejando lo que tiene y lo que aún quiere luchar por culpa de esa visita inesperada que nos domina y no nos deja escoger, la muy tirana. Es poco lo que puedo hacer ahora, cuando se ha tomado la decisión de olvidar, como también olvidar que lo que tenemos puede perderse por un paso mal dado, por un falso adelantamiento, por un ladrillo en la cabeza y más aún, por un sujeto paranóico como el que escribe ahora que se resiste a pensar en pasado y en cambio guarda los olvidos en cajas para después,de la misma manera que guarda piezas inútilesy raras de máquinas descompuestas y que ahora puede decir orgulloso que todo le ha servido. No para reconstruir lo que está muerto, esos dinosaurios putrefactos que se encapsulan en el tiempo; sino para darle un lugar a lo nuevo, tanto que quiero lograr antes de que llegue la visita que me niego a recibir. No exagero,ciertamente esto no es como morir,aunque es bastante parecido y el dolor no me deja mentir.Resisto y me volteo para seguir durmiendo tendido en el asfalto...