PARED-NUEVA

16-4-08


Empiezo, comienzo, pienso, re-pienso. Aún acostado, aún semi-dormido. Formas que se marcan en la cortina, sombras repintadas por el Sol de la mañana. Es común no sentir aún las extremidades, se niegan a despertar como se negaría cualquiera que encuentre cómoda y caliente una sábana si la compara con algún deber odioso, como levantarse a las 6 de la mañana con frío en el ambiente. Yo en cambio doy tiempo a que se despierten todos, hasta el último dedo, hasta los que se hacen los dormidos, por pereza. Y ese lapso me da tiempo para observar, para escuchar y por supuesto pensar.

Hoy vi algo distinto en la pared que queda frente a mi cama; que es la imagen que veo de primero. Ya no había tanto dolor y no pude saber por qué. Recuerdo como hace días, tantos que forman más de un mes, yo veía esa pared tan sucia de dolor y de tristeza que hasta llegué a pensar que la causa era verla (sí, verla) con ese dolor que tenía, o que tengo ahora pero menos.

De esa manera se iba a impregnar como se impregnan de humo las paredes de los edificios de las ciudades hasta ponerlos de un tono gris. No sé si tiene algo de congruencia mi teoría, pero lo creí y eso era lo que importaba. Además era inevitable no ver esa pared al acostarme, al despertarme, como ahora, o más de una vez cuando iba especialmente para verla, pretendía notar algún cambio sentado frente a frente por varios minutos. A lo mejor podría estar menos gris.

Tal vez mis ojos ayer percibieron demasiado, no solo ayer, ésta semana ha sido muy productiva. He visto arte de todo tipo. Admirables trabajos rusos de cortometrajes que me hicieron viajar lejos y querer ver más, he escuchado música buena muy buena y otra no tanto, he respirado al menos algo distinto a lo que yo venía recetandome como analgésico en todo este tiempo, he estado con gente que vale la pena y demás. Mis sentidos han absorbido bastante material que los hizo resurgir digamos, por lo menos una considerable cantidad de unidades de medida por encima de donde yo estaba en ese nivel anímico.

Y vuelvo a mi teoría descabellada pero válida para mí, la pared está menos gris. He logrado ver, como por una rendija, tanto que hay afuera. Eso que puedo disfrutar sin que tenga que ser opacado por lo otro. Me he inyectado una ínfima pero muy valiosa dosis de felicidad (risas) ¿felicidad? Es por ponerlo en términos más entendibles, no sé cómo describirlo ni tampoco sé explicar a ciencia cierta por qué amanecí viendo la pared más clara. Sea cual sea la razón, brindo por eso, mientras escucho una agradable canción de King Crimson que debo mencionar porque es el complemento de mi nueva pared: Neal and Jack and Me. Brindo!

SEMEJANZAS EN EL PAPEL D-12/4


¿Por qué tener algo en común, diagrama monocromático?

¿Por qué permanecer estáticos, inmóviles aún cuando sabemos que eso nos traspasa y nos destroza en cada tiro, en cada impulso de un dedo índice vengativo?

¿Por qué no mejor olvidamos este encuentro irónico y aparentamos haber borrado todo registro óptico, abstracto, simbólico?.

Yo me iré lejos, o vos; como querás. No vayan a vernos cerca y notar las semejanzas, papel infeliz...

-TRIP-TU-DE-SUN-

Come on, come on, come on, come on
Now touch me, baby
Cant you see that I am not afraid?
What was that promise that you made?
Why wont you tell me what she said?
What was that promise that you made?
Im gonna love you, till the heavens stop the rain
Im gonna love you
Till the stars fall from the sky for you and I


Me invade en este momento esa sensación casi alucinógena, casi irreal, pretendo estar bien aún sin tenerte. La música se siente en este estado, ya como un buen caudal de agua fría, adquiere formas graciosas, te hace reír con fuerza y no hay motivos, aunque tengás puesto bajo el abrigo de texturas curiosas esa camisa rota, teñida de sangre y marcada donde se ubican tus heridas profundas. Tu piel no es visible, no existen cicatrices y se experimenta la necesidad de estar siempre así, siempre sin esa molesta sensación que es vivir a la intemperie mientras te carcomen esas arpías, las que te besan con labios carnosos y con miradas dulces mientras te desgarran el pecho con sus garras afiladas, queriendo matarte. Amor corrosivo. Tambores a ritmo hipnotizante, ritmos de ritmos, sube y baja que bajan al subir y suben al bajar. No sabés ya en donde estás. Solo seguís el ritmo que viene de algún lugar y pasa. Te sana.

No tenés porqué averiguar nada, es cuestión de dejarte llevar cuando el agua está en todas partes, la podés sentir como te envuelve hasta medio cuerpo y sigue subiendo. Admirá esas formas que sólo pueden descifrarse como una auténtica aurora boreal que te sonríe solo a vos, a nadie más. No vale la pena contarlo porque nadie te quiere creer que sea tan maravilloso. Esa proyección inconsciente, que te apunta desde la Osa Mayor más bien parece humo, a ratos. ¿Podés ver las formas que construyen las gotas hervorosas en tu frente? Se ponen del color que querás y te llevan donde estés lejos de esos bordes peligrosos en cada cavidad de tu cráneo. No es de fiar ese borde que tenés en el tabique, esos filos que conforman tus huesos en la base de los ojos. Aquí eso ya no funciona. Ya te diste cuenta.

Experimentemos esa súbita corriente que nos atrapa, tiene figuras musicales que te bailan sobre la espalda, date vuelta y que bailen en tus clavículas donde mejor saben hacerlo, donde un día lograron admirarme y sonreías, te besaba... Pero ya no más. El agua me consume poco a poco y me prohíbe ese contacto vital, vos estás a salvo y ese alivio es lo único que pasa por mi mente. Ya de nada sirve que el agua me cante y se mueva al ritmo de los acordes, de nada sirve que cambie sus colores proyectados desde el Norte. De nada sirve. Estás a salvo, justo a tiempo, cuando el efecto ya se empieza a perder como esas gotas que ya no ves, donde está el rayo de Sol caprichoso que no te deja abrir los ojos.

Seguiré soñando en mi realidad que no se acaba, recordando aquellas formas graciosas que bailaban, y nos provocaba reír con fuerza, cuando llegabamos a aquel estado casi alucinógeno, donde no había necesidad de hablar porque la música envolvía nuestros sentidos, hablaba por nosotros y yo mientras tanto veía proyectadas las sonrisas en tu espalda desde alguna estrella parpadeante del Norte. Aquí estaré entonces, soñando como ahora con verte nuevamente, te prometo que el Sol no me podrá encandilar, así sea que caiga sobre mí, sobre nosotros.

POR-MI-KE-SE-KEME-EL-KARMA!


11-4-08

Es curioso como uno se va aburriendo de cosas que hacía y que con el tiempo van perdiendo la gracia. Seguramente se agotan por el efecto erosionante de la rutina, el siempre hacer lo mismo y por el inminente avance de los años, esa pérdida de las emociones que uno sentía al hacer travesuras.

Siempre me ha gustado el fuego. Recuerdo como varios compañeros que por cierto no volví a ver (Luis, Cristian y alguno que otro joven inquieto cuyo nombre no recuerdo)hacíamos de nuestro trayecto del colegio a una lejana parada de bus, toda una aventura pirómana, sin pensar en consecuencias fatales o más bien sí las pensabamos y ahí precisamente radicaba la gracia de nuestro incendiario menester.

Estábamos en octavo año, para poner la situación más caótica nuestra clase se ubicaba en los confines del viejo edificio del colegio y era de las pocas aulas que contaban misteriosamente con un botiquín casi completo, había alcohol y eso nos llenaba de interiores risas macabras que todos podíamos sentir al mismo tiempo en sigilo.

Los recreos se convertían en espacios donde invertíamos nuestro tiempo y sacrificábamos la soda para dedicarnos afanosamente al catedrático oficio de completar el famoso triángulo de elementos que permiten una combustión efectiva: Combustible+Oxígeno+Ignición= Emoción (alcohol en la pared+fósforos)

A la salida preferíamos no tomar el bus en la parada que quedaba a 200 metros del colegio. Caminábamos casi un kilómetro hasta llegar a Metrocentro, un modesto lugar de locales comerciales más alejado del centro de Cartago, y detrás se ubicaba un Aserradero que era nuestro motivo. Jóvenes inconscientes. Risas, fósforos y el más grande de los sustos que me he llevado. Sentimiento de culpa y miedo torpe de haberlo incendiado por completo una vez.

Eso quedó atrás. Además sería dificil encontrar ahora gente que quiera intentar lo que se intentaba en las edades aquellas. En cambio me he enrumbado hacia el camino de la rehabilitación: El Cuerpo de Bomberos, donde esas travesuras de jóvenes insensatos ocasionarían una fuerte llamada de atención que nosotros nunca recibimos.
Hoy fue un día en el que tumbé violentamente mi pasado pirómano, traicioné los no-principios que un día me acompañaron como camaradas hambrientos que sólo se saciaban con ver fuego y más fuego, humo y por supuesto risas exageradas de muchachos extraños que éramos para quien nos pudo haber visto en esas.

Hoy fue un día en que me dieron la oportunidad de apagar un incendio apto para mi condición de novato bombero (incendio de charral y basura en algún lugar de Río Azul) y mientras intentaba apagar las rebeldes llamas que no querían, me acordé de mí y de mis compañeros iniciando fuegos que a lo mejor algún día me tocará apagar. Lo apagué y me cago en el karma!

Y dicen: RECUPEREMOS LA PLATA...



Recientemente hemos estado siendo bombardeados por una campaña ´´anti-violenta´´ que promueve la paz asustando a la gente con comerciales dramáticos que más bien vienen a producir un efecto contrario. La gente que no se sentía tan insegura ahora sí lo siente, quien andaba un poco más tranquilo o tranquila al salir del trabajo o de la universidad recuerda ese anuncio que vio anoche y hasta se le erizan los pelos, recuerda una mano tenebrosa que sostiene un cuchillo y que está cubierta de algún tipo de brea, y que puede acecharlos en cualquier momento y esquina.

Hablamos de la campaña ´´Recuperemos la paz´´, una propuesta impulsada por la ultraderecha que claro, son quienes se encargan siempre de hacer este tipo de llamados con el fin de meterle miedo a la gente que más tarde se va a ver reflejado en encuestas como la que fue publicada en La Nación (sólo vean quiénes avivan el fuego de esas campañas) a cargo de Unimer donde un 54% de las personas encuestadas dijo que apoyaban la pena de muerte, un 51% apoya el linchamiento de los ´´delincuentes´´ y un 38% la tortura por parte de las fuerzas represivas con tal de sacarle información a la gente.

No tenemos que ser unos bichos-bien-cerebrados para saber que los problemas sociales que más nos aquejan en este momento tienen causas mucho más profundas, propias de los gobiernos y sus políticas, por ejemplo la actual. Donde los niveles de desigualdad llegan al límite mientras se les sigue sirviendo en bandeja de plata a los inversionistas así sea que nos muramos nosotros de hambre.

La ultraderecha poniendo la situación caótica pero apuntando mal, caótica está pero los culpables son otros. Esos que se tapan la cara buscando irónica e hipócritamente la paz. Esos que dicen: RECUPEREMOS LA PAZ que a mí mas bien me suena a Recuperemos NUESTRA seguridad (de ellos), aseguremos nuestros lujos mal habidos (de ellos), hagamos la ´´paz´´.. eliminemos a los pobres así, eliminandolos y no nos robarán más.. ellos dicen: RECUPEREMOS LA PLATA!!

RADIVLO

8-4-08

Bueno qué mas da... de golpe he tenido que aprender a olvidar, o al menos intentarlo.
Olvidarlo todo como si nunca hubiera pasado.
Olvidarlo como si el número ocho volviera a ser un simple ´´después de siete´´.
Como botar fotos viejas, ojalá fuera tan fácil.
Olvidar como si hubiera nacido de nuevo. Olvidar lo que fue para traer de vuelta lo que no ha sido.
Olvidar lo que se dijo y que flota como material de la nada en atmósferas incandescentes.
Olvidar que nos unió algo tan grande como una red y que estuviéramos donde estuviéramos eso nos hacía pensar el uno en el otro.
Olvidar como quien aprende a hablar y se olvida de lo que era deleitarse con ver a quienes movían la boca ridículamente, gesticulando palabras inútiles.
Olvidar las tardes claras cuando pensabamos en nosotros y se nos llenaban los pulmones con aires de felicidad hasta experimentar el vértigo.
Olvidar aquella tarde lluviosa en la que las gotas no eran más que sutiles compañeras de mi alegría de noviembre.
Olvidar un tequila que me supo a risa, aún cuando nadie lo sabía, solo ella.
Olvidar las noches que nos quedábamos por un café y que el camino a nuestras casas no importaba.
Olvidar tantas palabras que se dijeron con ira y se solucionaban con besos.
Olvidar como quien perdió una moneda o un anillo y se despreocupa con el tiempo.
Olvidar tanto que nos hizo respirar, que nos llenó y nos dejó un sello que a mí no se me ha borrado.
Olvidar que quiero pensar que algún día vamos a estar de nuevo, o al menos hablarnos.
Olvidar así, como ella me ha olvidado.


´´...y a lo mejor poco a poco un día estaremos otra vez juntos
y será tan hermoso decir...ahora nos vamos al centro
y nos compramos un helado, el mío todo de frutilla
y el de usted con chocolate y un bizcochito...´´

Céreus coryne y otros seres que (no) sanan

6-4-08


No tiene intención de escribir, ni siquiera sueña jamás con lograr una autobiografía suya que más tarde le remueva dolorosos recuerdos, o agradables pero que cambian de pronto a dolorosos, como siempre, todo tiende a lo peor, a lo bajo y a lo hiriente. Él tuvo confianza en ese futuro que desde pequeño le pintaron en lo más profundo de su mente, ese tan mal llamado destino, que nos mueve y que mueve los acontecimientos a fin de lograr una dudosa historia ya escrita por un no sé quién en no sé dónde. En fin, él ya no creia en eso, le parecía anticuado y por demás absurdo. Además ese dolor que sin intención le he removido, como ahora, le carcome sus energías, lo hace pensar lento y desear que todo pase rápido, sueña muy solapadamente en alguna manera de usar ese fastidioso destino como un arma inconsciente que le sane, así sea que desaparezca él con todo y el dolor. A fin de cuentas no somos más que eso, seres que sobreviven día a día a esa opción de ´´predeterminado´´ que tiene la vida. Cada día que pasa es como el niño caprichoso que nos tira la cuerda cuando nos estamos ahogando. Y nos salva sólo por diversión.

Más tarde él se da cuenta que tiene mucho por vivir, los tiene a ellos y ellos a él. No es fácil dedicarles el tiempo que él les dedica incluso cuando tiene deberes por delante. No lo piensa dos veces. Ellos no lo piensan tampoco cuando de ofrecerle tranquilidad y buena vibra se trata, han sabido ser buenos amigos, ponerse del color más alegre que puedan con tal de verle un milímetro más arriba las comisuras de sus labios cada mañana, aunque a él le cueste y hasta le duela; pero lo logran. El ha de suponer que ellos lo hacen solo para que se sienta bien y prefiere seguirles el juego. Es mejor engañarse y ver como todo funciona a la perfección. Y fue así como un día ocurrió y todo se vino abajo.

No sabía cómo agradecer una acción tan desinteresada viniendo de seres tan subestimados por la sociedad, injustamente por cierto. Así que, quién sabe si por casualidad o por ¿destino? quiso hacerles un dibujo, algún garabato que expresara la difícil acción del agradecimiento que él por naturaleza era incapaz de decir en palabras. Se acercó al escritorio y abrió la gaveta de la izquierda con cuidado como si algo le dijera que se iba a encontrar un recuerdo que en algún momento del pasado dejó escondido. Y así fue, encontró la fotografía de ella. La alegría y la ilusión lo consumieron, sintió esa inesperada y emotiva sensación de mariposeo en el estómago, pudo sentir los besos, sus manos acariciándole la cara y hasta ese olor inigualable que ella dejaba en su cerebro como sellado con tinta imborrable. Toda esa gama de sensaciones por más placentera que pareciese duró dos segundos, después de esto la realidad lo golpeó tan fuerte que tuvo que sentarse rápidamente y sus ojos humedecidos seguían viendola, tal y como la vio alguna vez frente a frente. Recordó que eso ya no existía, fue solo un recuerdo que un día por miedo decidió esconder en una gaveta a la izquierda de su escritorio.

Sus amigos ya no supieron qué hacer, cómo consolarlo, cómo aliviarlo. Cualquier intento de verse con vida, con brillo y con color fue inútil. Él ya había caído en esa grieta profunda que hacía dos semanas lo postró en la cama sin hablar, sin dormir, casi sin vivir de no ser por los independientes órganos que trabajan así sea que no les paguen. Pero esta vez sintió la desesperación, pudo respirar ese aire espeso de la muerte no corpórea, la muerte de algún sentimiento que un día estuvo vivo y ahora estaba moribundo, queriendo vivir con todas sus ansias, queriendo verla a ella y teniéndola a su lado. Él ahora tiene su mirada perdida, reposando tal vez para seguir viviendo más tarde. Lidiando con el dolor, ya más como un mal hábito.

Sus amigos siguen a su lado, reciben el sol cada mañana y se muestran verdes y alegres, esperando a que él les dedique el tiempo de siempre. Para ellos ya no es contradictorio que él haya encontrado en varios cactus ese alivio y tranquilidad a sus problemas en casos como éste, donde un descuidado ser que juega a escritor en algún lugar remueve los recuerdos que permanecían dormidos y reposados al fondo de la botella como sedimentos amargos que se reactivan con la memoria.

Y ESTAMOS COMO ANTES...


16-marzo-2008 11:30pm / PALO VERDE.

Y aquí estamos. Vos conmigo y yo con vos. Me ves como queriendo consolarme. Aún sin entender qué ocurrencias manejamos los humanos. Cómo es que estamos felices un día y al siguiente, sin razón aparente estamos tristes -pensás. Pues razones amiga, tenemos muchas o al menos en este momento siento que tengo miles. Vos la conociste, en algún momento llegaste a sentir sus manos y te lo cuento como un secreto que nunca debí decirte: al principio no le caías bien!.
Te repito, la conociste y los dos sabemos lo que valía. Sabés lo que es para mí; pues también sabés lo que sucedió. Me acompañaste en esas noches que se tornaban amargas. En aquellas llamadas de media noche que nos hacía sentir cada vez con más frecuencia y exactitud la ubicación de nuestros hígados. El mío y el de ella.
Fuiste testigo de mis sueños antes de que todo comenzara, de lo que imaginaba y lo que deseaba. Oías desde lejos mientras fingías estar dormida; cuando yo contaba ante todos lo maravillosa que era esa ´´compañera de la U´´. Lograbas ver por casualidad los dibujos que yo orgulloso me dejaba impresos en la piel, haciendo creer que por rapidez había olvidado borrarlos con jabón; eran los dibujos de ella. Lo viste todo amiga, y vos me comprendés porque siempre has estado conmigo o al menos en ese proceso casi adictivo en el que caí con ella.
Siempre supiste que la quise, veías cuando me iba a alegre y volvía hasta tarde más alegre y a lo mejor ni te prestaba atención en mi despiste. Aún así seguías alegrandote de mi llegada y te bastaba con que tocara ligeramente tu cabeza con mi mano, que acababa de estar en las manos de ella.
Estuviste ahí en algún lugar, tal vez sentada, tal vez correteando por la casa mientras yo vivía a kilómetros de donde estabas lo mejor con ella. Me alejé de vos, estaba mejor con ella, me sentía mejor ahí. Yo era todo para ella y ella aún más para mí. La fantasía era nada porque ella era realidad y por eso llegaste a verme tantas veces con esa cara mía, boba de felicidad y escuchabas nuevamente como siempre hablaba de ella, con quien fuera o sobre cualquier cosa que viniera al tema. De vez en cuando jugaba con vos, eso lo recuerdo, pero mi felicidad era infinitamente más grande que la tuya al correr en libertad y eso lo sabés.
¿Qué estarás pensando en este momento? Estás confundida al verme así. Te preguntarás: ¿Dónde está aquel que veía en color? Y que de pronto quedó en nada, viendo nada y sintiendo mucho. Eso no lo entendés, yo lo sé. Muchas veces me tocó verlo desde tu punto de vista, desde el balcón de lo ajeno, de lo que no me pasaba a mí. Pero ahora yo soy el protagonista y te cuento la historia que nos tocó vivir. Ella la contará como lo ve ella. De lo que nos pasó, ella junto a mí y yo junto a ella.
De repente las cosas se hicieron más espesas. Yo no te miento amiga, los dos lo intentamos y de eso no hay ninguna duda. A lo mejor faltó más pero hasta ese punto logramos llegar.
Y te soy sincero, yo lo imaginé diferente. Pensé que se podía cumplir lo que alguna vez ella y yo hablamos, en lo más firme del terreno en el que estábamos. Bien lo recuerdo y creo que se olvidó con el tiempo que erosiona como el viento. Aquello de que llegado el caso no podríamos fingir que nunca fuimos algo. Apreciémonos como personas aunque en el ámbito ‘’novelezco’’ no hayamos logrado entendernos.
¡Vos sabés para mí lo que ella significa! De un momento a otro ella ya no quiere nada conmigo, quiere espacio y eso lo respeto pero quiero saber cómo está, nada más. Pues por más extraño que parezca, termino siendo ‘’irrespetuoso’’ y vos me conoces, yo solo quería saber eso. Bueno, hasta terminé sabiendo que de ‘’arriesgarme’’ a seguir queriendo saber de ella, corro el riesgo de terminar, ahí sí, en muy malos términos. Así que me quedo callado, en silencio queriendo gritar pero silencio. Entendés ahora ¿Por qué he estado así hoy? ¿Por qué el día para mí es intermitente?. Quisiera que me hablaras y que me lograras decir ¿Qué fue lo imperdonable que hice? ¿Porqué no podés hablar?.Claro, así es mejor. Hasta llegás a sentir lástima de nosotros los humanos, eso también lo sé.
Vos la conociste, de seguro sabés la respuesta; aunque también sabés que ella no es así. Detrás de ese escudo que ella pone frente a mí está la persona que alguna vez fue tierna, sensible, dulce, y todo lo que no hace falta que siga nombrando que sabés que admiro de ella. Siempre me escuchabas diciendo fuerte y orgulloso de poder decir a todas voces; confiado y con la voz clara: todo lo que ella es.
¿Será tan sencillo, así como alguien hace que olvida o que no le importa? Hasta donde sé nada fatal pasó entre los dos. Y me viste siempre siendole fiel, también llegaste a ver en mis ojos la confianza que le tenía, que le tengo. Así que amiga, te comprendo si no entendés a este género humano que es complicado. A veces ni yo mismo me entiendo. Me has visto llorar sin poderme consolar más que enseñandome esos ojos profundos tuyos. Has visto lo cambiante que he estado. Has visto cuando me consumo en pensamientos y me pierdo lejos, tratando inútilmente de responderme si ella pensará en mí viendome como un alegre recuerdo o si será que evita pensar en nuestro pasado? No lo sé ni vos tampoco supongo.
Me verás entonces amiga como antes me veías. Esperando tener a alguien para darle tanto que quiero dar. Para aplicar lo aprendido y lo cambiado. Para seguir siendo feliz en un camino que de pronto cambió. Me verás tratando de hacerla feliz, queriéndola como alguna vez la quise a ella. Pero el buen recuerdo jamás será borrado. Y me alegraré siempre de verla, Reiré cuando me la tope y le tenderé mi mano siempre que ella lo necesite, y lo permita.
Pues sé que aún estás confundida Gea compañera de siempre, pero creeme que desearía ser vos y jamás haber sabido lo que es ese tipo de dolor, eso tan humano y que todos debemos pasar desgraciadamente. Una amiga como vos, es un hecho, sólo se encuentra en la especie CANINA. Gracias por estar a mi lado esta noche fría de montañas altas, al calor del fuego viéndome con los ojos de antes y de siempre, en tu mundo adormilado como en tiempos aquellos antes de estar con ELLA.

UN MOMENTO PARA QUINO

NO HAY QUITE, SIEMPRE HAY TIEMPO PARA ANALIZAR EL TRABAJO DE QUINO!!! DELE CLICK PARA VER DE CERCA..

Lo que se ve y que ya estaba escrito

Voy a citar lo que escribió Lenin por allá en 1917, hace ya bastante en tiempo de humano, hay tristisimas similitudes con nuestra realidad como movimiento (o el de ellos/ léase CP´s). Aunque escueto, el trozo que cito es enriquecedor en mi opinión (ojos abiertos). Así comienza Lenin su Capitulo I (LA SOCIEDAD DE CLASES Y EL ESTADO):

''Ocurre hoy con la doctrina de Marx lo que ha solido ocurrir en la historia repetidas
veces con las doctrinas de los pensadores revolucionarios y de los jefes de las clases
oprimidas en su lucha por la liberación. En vida de los grandes revolucionarios, las
clases opresoras les someten a constantes persecuciones, acogen sus doctrinas con la
rabia más salvaje, con el odio más furioso, con la campaña más desenfrenada de
mentiras y calumnias. Después de su muerte, se intenta convertirlos en iconos
inofensivos, canonizarlos, por decirlo así, rodear sus nombres de una cierta aureola de
gloria para "consolar" y engañar a las clases oprimidas, castrando el contenido de su
doctrina revolucionaria, mellando su filo revolucionario, envileciéndola. En semejante
"arreglo" del marxismo se dan la mano actualmente la burguesía y los oportunistas
dentro del movimiento obrero
. Olvidan, re legan a un segundo plano, tergiversan el
aspecto revolucionario de esta doctrina, su espíritu revolucionario.Hacen pasar a
primer plano, ensalzan lo que es o parece ser aceptable para la burguesía.''

Juzgen ustedes...